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Our latest film 'Father of Californias'

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History

Fernando Jordán

El otro México Biografía de Baja California

La Independencia de Iturbide vino a cambiar un poco el estado de cosas. Si los jefes políticos de California supieron qué clase de Independencia había sido ésa, sí entendieron el oscuro significado del Abrazo de Acatempan y si sospecharon la discutible honestidad de don Agustín I, es cosa que no podrá saberse. De todas maneras hubo un hombre en California que tomó las cosas a pecho, y que se encargó de convencer a los californianos de que eran independientes. Fue Fernando de la Toba, un vizcaíno que desde su juventud había servido a la milicia hispana en el presidio de Monterey (Alta California) y posteriormente en la capital del sur: Loreto.

De la Toba enarboló la reciente bandera tricolor y en San Antonio juró e hizo jurar la Independencia. Este bello gesto le indispuso con el jefe político, un tal Argüello; pero Agustín I, cuya habilidad para lograr entendimientos era notable, envió un representante encargado de conciliarlos y de nombrar jefe a De la Toba. Desde entonces, el militar vizcaíno se hizo cargo del gobierno, hasta 1827. Sin embargo, su posición durante ese lapso fue discontinua y varias veces abandonó el puesto para cederlo a encargados interinos. Tantas veces fue gobernador, que se llega a pensar que, por aquella época, De la Toba era uno de los pocos hombres capaces y honestos para organizar la vida en la lejana península.

Fernando de la Toba, sin duda alguna, es el primer hombre que merece su mención en la historia de California. Fue un hombre de honor, honesto a carta cabal y entusiasta defensor de la república naciente: A él se debe que Baja California no haya cambiado de propietarios hacia 1822. En ese año, el valiente Lord Cochrane, almirante de la escuadra chilena, llegó a la  península con bandera de corsario. Cochrane tenía madera de conquistador, y de ello da fe una buena parte de territorio que arrebató a Perú en provecho de Chile. Cuando los aturdidos californianos de aquella generación lo vieron llegar, se impresionaron tanto, que empezaron a pensar en la posibilidad de hacerse chilenos para dejar de ser mexicanos. De la Toba no les dio tiempo de decidirse ni a los chilenos de forzar la decisión. Movilizó sus tropas y se puso en persecución de los corsarios. No hubo lucha; pero, de cualquier modo, De la Toba obró con prontitud y se aprestó a defender el territorio en San José del Cabo. Cochrane lo eludió y se fue con sus naves a Loreto, donde sus tropas se dedicaron al saqueo. Esa fue la primera vez que estuvo en peligro de perderse Baja California (no muy seriamente, por cierto) y a Fernando de la Toba cupo el honor de haberla defendido.

Cinco años después el vizcaíno venía a menos. La ley de expulsión de españoles le afectó, perdió cargos, honores y uniforme, aunque no el amor a Baja California. En 1835 se dirigió al secretario de Guerra de Santa Anna solicitando humildemente un retiro que le permitiese vivir. Parece que no consiguió nada, excepto el pago de sus sueldos vencidos. Viejo, derrotado y pobre, se pierde poco después en el interior peninsular. Se ignoran el lugar y fecha de su muerte. La historia y la toponimia californiana lo han olvidado, y no hay en ninguno de los dos territorios monumentos, pueblo, montaña o arroyo que lleve su nombre. Lo único que resta de su paso son los numerosos descendientes que hacen una conocida familia, en el Territorio Sur.

Cinco años después el vizcaíno venía a menos. La ley de expulsión de españoles le afectó, perdió cargos, honores y uniforme, aunque no el amor a Baja California. En 1835 se dirigió al secretario de Guerra de Santa Anna solicitando humildemente un retiro que le permitiese vivir. Parece que no consiguió nada, excepto el pago de sus sueldos vencidos. Viejo, derrotado y pobre, se pierde poco después en el interior peninsular. Se ignoran el lugar y fecha de su muerte. La historia y la toponimia californiana lo han olvidado, y no hay en ninguno de los dos territorios monumentos, pueblo, montaña o arroyo que lleve su nombre. Lo único que resta de su paso son los numerosos descendientes que hacen una conocida familia, en el Territorio Sur.

Breve historia de Baja California

Por Marco Antonio Samaniego

Fernando de la toba fue gobernador de las California en el año de 1822 y de 1825 a 1826

Historia de la colonización de la Baja California y decreto del 10 de marzo …

Por Ulises Urbano Lassépas

Jefes políticos

NOTICIA HISTÓRICA SOBRE EL GOBIERNO CIVIL DA TERRITORIO DE LA BAJA CALIFORNIA. DESDE 1821

El 21 de junio de 1821 el alférez Fernando de la Toba se encargó interinamente del gobierno civil y militar de la provincia de Baja California. por enfermedad del propietario; pero éste, el capitán de caballería presidió José Darío Arguello, restablecido de sus achaques, vuelve a ejercer ambas autoridades, el 6 de octubre siguiente. A principios de marzo de 1822, el alférez Fernando de la Toba comandante de armas de la jurisdicción del sur,  jura, en la misión de San José del Cabo, el acta de la Independencia nacional, intimidado al efecto por dos corsarios chilenos la barca Independencia y el bergantín Araucano. Estos buques desgranados de la escuadrilla del célebre Lord Cochrane sobre las costas occidentales de Nueva España con el designio de correr sobre la bandera española, bloquear los puertos, provocar en las poblaciones litorales la insurrección o ayudarla, proceden de la Alta California, en donde los esfuerzos de sus capitanes se han estrellado contra las enérgicas medidas del gobernador.

Mientras se consuman los sucesos de San José del Cabo, el bergantín remonta el golfo fondeado en la ensenada de San Dionisio, y su tripulación libertadora saquea el pueblo y el templo de Nuestra Señora de Loreto. Arguello, sorprendido huye a Comondú los corsarios piratas lo persiguen, lo alcanzan en las barrancas de las Parras, y lo despojan de unas piezas de plata labrada pertenecientes a la misión que trata de salvar.

Enemistados en seguida los marineros del Araucano por el repartimiento del botín, parte de ellos se sublevan, haciéndose a la vela para Guaymas, pero pronto regresan y fraternizan con sus abandonados compañeros de fortuna. El teniente José Manuel Ruiz, en manos de quien había recaído la autoridad en estas críticas circunstancias, la devuelve el 18 de abril al capitán José Darío Argiuello a poco llega un comisionado imperial. El canónigo Agustín Fernández de San Vicente da a reconocer a Iturbide, despide al gobernador español, en su lugar pone al alférez Fernando de la Toba, expide un reglamento de misiones (23 de junio), inicia el régimen municipal e instala (27 de julio) los ayuntamientos de Loreto, San José del Cabo y San Antonio.

Toba autoriza a los ayuntamientos a enajenar terrenos baldíos de sus respectivas demarcaciones, y en consecuencia el de San Antonio publica un bando relativo (28 de septiembre).

Terminada su comisión, el prebendado Agustín Fernández de San Vicente se encamina a Ia Alta California, pero antes de emprender el viaje, usando de sus amplias facultades depone a Toba, y lo sustituye en 3 de octubre con el teniente José Manuel Ruiz. Este anciano y digno militar encanecido en el servicio de las misiones, fundador de San Pedro Mártir (1794) y Santa Catarina Mártir (1795), deroga la facultad acordada por su predecesor a los ayuntamientos, de conceder terrenos baldíos en colonización.

Proclamada en México la Constitución de 1824, la provincia de la Alta California es considerada como territorio de la federación, y, como tal, sujeto inmediatamente al supremo gobierno. Se promulga la ley de colonización del Congreso General de 18 de agosto del mismo año. Ruiz, en una nota oficial dirigida al Ministerio de Relaciones (18 de diciembre), pide el reglamento de que habla el artículo 16 de la referida ley, y el ministro don Lucas Alemán contesta que se trabaja sobre el particular (26 de febrero de 1825). Habiendo el ejecutivo designado como jefe superior político y comandante general del territorio de ambas Californias al teniente coronel de ingenieros José María de Echeandía, Ruiz lo da a conocer en Loreto (23 de junio de 1825). Echeandía consulta con los nuevos misioneros dominicos que lo han acompañado desde México, el mejor modo de repartir entre los indígenas las tierras baldías de la comprensión de ciertas misiones, y al efecto expidan en Comondú un reglamento provisional (19 de agosto); continúa su marcha para Santa Bárbara, en la Alta California, residencial del gobierno superior, y deja de jefe político subalterno (octubre), por renuncia de José Manuel Ruiz al alférez Fernando de la Toba, que desempeña el cargo hasta mediados de junio de 1826, sustituyéndolo el teniente José María Padrés, el cual, siendo vocal de la excelentísima diputación territorial, es nombrado diputado al Congreso de la Unión, y al retirarse de la península sin el conocimiento y aprobación del gobierno superior, deposita (28 de octubre) el mando político en el alcalde de Loreto, ciudadano José Arce.

Padrés presenta (12 de febrero de 1827) al Congreso un proyecto de consolidación de la propiedad peninsular colonizada; esta iniciativa es devuelta por la comisión de gobernación (22 de septiembre de 1828), en razón de que el gobierno no emitió el informe requerido. Arce sigue funcionando hasta fines de diciembre de 1826. Se verifican las elecciones municipales para 1827, y el alcalde 1° de Loreto que resulta electo, el ciudadano Miguel Mesa, recibe de Arce el 1 de enero y ejerce el mando político en todo el año de 1827. Tócale igual suerte para el año de 1828 al ciudadano José Mesa, pero por resolución de la diputación territorial (10 de febrero) es nombrado jefe político su primer vocal el comandante militar capitán José María Mata.

Historia de Baja California.

La Independencia en Baja California

Debido a la distancia, parcial aislamiento y a la dinámica propia del sistema misional, el movimiento independentista no se manifestó de la misma manera en la Baja California que en el resto de la Nueva España. Si bien la falta de abasto y de comunicación adecuada se acentuaron durante este período, no fue sino hasta 1822 cuando se recibió la noticia de la separación política de España y la formación de un nuevo gobierno nacional, sin que en ningún momento se hubiesen dado brotes de violencia o insurrección. A la inicial renuencia del gobernante de la provincia de Californias, José Ma. Arguello, se sumó la llegada a las costas sudcalifornianas del inglés Thomas Cochrane y su flota, proveniente de Sudamérica quien había luchado junto con los independentistas chilenos, pero que en la península fue visto como un pirata más.

El recelo que provocó el arribo de dicho personaje, hizo que el alférez Fernando de la Toba precipita la jura de Independencia en San José del Cabo el 7 de marzo de 1822. Posteriormente, de manera más formal, el alférez José María Mata en Loreto, y el teniente y comandante de La Frontera, José Manuel Ruiz, en la misión de San Vicente, hicieron lo propio.

En junio de 1822 llegó a Loreto el comisionado imperial, canónigo Agustín Fernández de San Vicente, para asegurar la adhesión de la Provincia al régimen del emperador Agustín de Iturbide y establecer los primeros gobiernos municipales.

Hacia 1825 José Ma. de Echeandía, jefe político del momento, hizo una reorganización política tomando algunas de las antiguas misiones como cabeceras distritales y reglamentó la dotación de tierras comunales a los indios sin intervención de los religiosos. Este proceso inicial de secularización no tuvo éxito. Los planes de secularización de las misiones serían llevados de manera más radical por Mariano Monterde en 1830 y por Castillo Negrete hacia 1841. Hacia 1830, El padre Félix Caballero reorganizó El Descanso, cerrando San Miguel o Misión Vieja, por tener El Descanso mejores tierras. Las misiones del Rosario y San Vicente, también dejaron de ser cabeceras misionales en esta década. De 1803 a 1855 en que salió de la península el último dominico, la población colonizadora aumentó considerablemente. Para esta población no indígena, avecindada en el noroeste, Caballero fundó la “misión” de Nuestra Señora de Guadalupe en 1834. La misión de Guadalupe era a la vez un importante puesto militar en una zona donde los levantamientos indígenas fueron continuos. En 1840, una sucesión de actos violentos dio fin a la propia misión de Guadalupe y a la de Santa Catarina que fue destruida e incendiada en ese mismo año.

Marco Antonio Samaniego López (coordinador)

Breve historia de Baja California

LA INDEPENDENCIA EN BAJA CALIFORNIA

Con la guerra de Independencia en México se interrumpió el transporte de abastos a las Californias. Una grave sequía que afectó seriamente la economía de la península empeoró la situación que continuó por algún tiempo. Aunque los reportes oficiales tienden a exagerar las necesidades para lograr más ayuda de las autoridades superiores, por las distintas fuentes se puede creer que los pobladores de las Californias carecieron de abastos durante los últimos años del periodo misional. Adicionalmente, tanto misioneros como soldados no recibieron sus sueldos, por lo que no podían adquirir los artículos más necesarios. En un informe, Fernando de la Toba, comandante interino del presidio de Loreto, señaló: “El almacén de este presidio está sin géneros con que cubrir la desnudez de la tropa y marina: se carece de bastimentos para poder obligar a unos y otros al desempeño de sus peculiares obligaciones y en una palabra hay una total carencia de todo aquello que es necesario para arreglar el mejor servicio de la nación”.

Una vez consumada la Independencia llegó la noticia a las Californias junto con los documentos necesarios para realizar la jura formal. En Las Fronteras ésta se llevó a cabo en San Vicente el 16 de mayo de 1822 por José Manuel Ruiz, autoridad militar de la región, quien realizó la ceremonia ante la escolta y el cuerpo de guardia.

La Independencia en Baja California

Debido a la distancia, parcial aislamiento y a la dinámica propia del sistema misional, el movimiento independentista no se manifestó de la misma manera en la Baja California que en el resto de la Nueva España. Si bien la falta de abasto y de comunicación adecuada se acentuaron durante este período, no fue sino hasta 1822 cuando se recibió la noticia de la separación política de España y la formación de un nuevo gobierno nacional, sin que en ningún momento se hubiesen dado brotes de violencia o insurrección. A la inicial renuencia del gobernante de la provincia de Californias, José Ma. A Argüello, se sumó la llegada a las costas sudcalifornianas del inglés Thomas Cochrane y su flota, proveniente de Sudamérica quien había luchado junto con los independentistas chilenos, pero que en la península fue visto como un pirata más.

El recelo que provocó el arribo de dicho personaje, hizo que el alférez Fernando de la Toba precipitara la jura de Independencia en San José del Cabo el 7 de marzo de 1822. Posteriormente, de manera más formal, el alférez José María Mata en Loreto, y el teniente y comandante de La Frontera, José Manuel Ruiz, en la misión de San Vicente, hicieron lo propio.

En junio de 1822 llegó a Loreto el comisionado imperial, canónigo Agustín Fernández de San Vicente, para asegurar la adhesión de la Provincia al régimen del emperador Agustín de Iturbide y establecer los primeros gobiernos municipales.

Hacia 1825 José Ma. de Echeandía, jefe político del momento, hizo una reorganización política tomando algunas de las antiguas misiones como cabeceras distritales y reglamentó la dotación de tierras comunales a los indios sin intervención de los religiosos. Este proceso inicial de secularización no tuvo éxito. Los planes de secularización de las misiones serían llevados de manera más radical por Mariano Monterde en 1830 y por Castillo Negrete hacia 1841. Hacia 1830, El padre Félix Caballero reorganizó El Descanso, cerrando San Miguel o Misión Vieja, por tener El Descanso mejores tierras. Las misiones del Rosario y San Vicente, también dejaron de ser cabeceras misionales en esta década. De 1803 a 1855 en que salió de la península el último dominico, la población colonizadora aumentó considerablemente. Para esta población no indígena, avecindada en el noroeste, Caballero fundó la “misión” de Nuestra Señora de Guadalupe en 1834. La misión de Guadalupe era a la vez un importante puesto militar en una zona donde los levantamientos indígenas fueron continuos. En 1840, una sucesión de actos violentos dio fin a la propia misión de Guadalupe y a la de Santa Catarina que fue destruida e incendiada en ese mismo año.

Fernando Jordán

El mar roxo de cortés: Biografía de un golfo

DATOS PARA LOS HISTORIADORES

La tumba de Fernando de la Toba, el vizcaíno que proclamara la Independencia en la Baja California, se encuentra en el cementerio correspondiente al rancho de La Presa, al cual puede llegarse por La Paz o por la costa, desembarcando en San Evaristo o en Los Dolores.

Gobernadores de la Provincia de la Baja California en la época colonial, de 1697 a 1822

Fernando de la Toba 1814-1815

1814 A la muerte del capitán Felipe de Goicoechea (sepultado con honores en Loreto), Fernando de la Toba es nombrado interinamente como gobernador de la Baja California, quien mantuvo el cargo hasta diciembre de 1815. En carta fechada en el presidio de Loreto, el 3 de agosto, Fernando de la Toba, comandante interino del lugar, comunica al virrey de la Nueva España, Félix María Callejas y al rey la noticia: “La noche del 7 de septiembre último falleció en este presidio de muerte natural, el señor gobernador que fue de esta provincia, don Felipe Goicoechea”.

En diciembre de 1814 es nombrado gobernador interino de la Alta California, José Darío Argüello, debido a la muerte de José Joaquín de Arrillaga, periodo corto ya que en 1815 es nombrado gobernador de Baja California.

1815 Octubre Es designado el último gobernador de la California colonial, el capitán José Darío Argüello, que a la sazón desempeñaba el puesto de gobernador interino de la Alta California por el deceso de José Joaquín de Arrillaga. Argüello concluye la etapa colonial hasta 1822, sustituyendo al gobernador interino, el alférez Fernando de la Toba Argüello.

1821 marzo Se giraron órdenes para la estricta observancia y jura de la Constitución de Cádiz en la península californiana.

Abril 1º El gobernador de la península, capitán de Caballería Presidencial, José Darío Argüello, comisiona al alférez Fernando de la Toba para que realice los primeros comicios de los ayuntamientos instituidos por la Constitución Española de Cádiz.

Abril 11 El alférez Fernando de la Toba emite una primera convocatoria vecinal para elegir munícipes en San Antonio, San José del Cabo y Todos Santos (jurisdicción del sur); en esta elección realizada en San Antonio, resultan electos Francisco Cota (comerciante, minero y ganadero del lugar), como alcalde principal del sur; José Salvador de Castro, alcalde segundo y Manuel Salgado, como alcalde auxiliar, respectivamente. Estos ayuntamientos no contaban con un cuerpo edilicio. San José del Cabo dependía política y económicamente de San Antonio, lo que no era del agrado de los josefinos. Se dice que en esta primera elección municipal documentada se hizo una interpretación errónea de la constitución en cuanto a la formación y elección de los ayuntamientos, ya que al elegirse tres alcaldes no supone que se establecieron tres ayuntamientos, cuando sólo había uno para aquella demarcación.

La votación en aquel entonces no era nominal, había electores proporcionales al número de habitantes: nueve electores por cada mil habitantes, 17 electores por entre mil a cinco mil habitantes, y 25 electores por más de cinco mil habitantes.

Junio 21 Es nombrado jefe político interino el alférez Fernando de la

Toba, quien asume el mando civil y militar por enfermedad de Argüello; ya restablecido este último, vuelve a ejercer la autoridad el 6 de octubre.

1822 enero 1º Se llevó a cabo el segundo proceso electoral para elegir el cuerpo del Ayuntamiento de San Antonio, jurisdicción del sur, resultando alcalde de primer voto, Juan Bautista Talamantes para San Antonio; segundo voto para San José del Cabo, Joaquín Carrillo; regidor de primer voto, Rafael Amador para Todos Santos; de segundo voto para el pueblo de Santiago, José María Araiza; tercer voto para San Antonio, Juan José Angulo, y síndico, Antonio Navarro. Siendo electo Alcalde principal, el sargento retirado Juan Bautista Talamantes, toma protesta ante el alférez Fernando de la Toba, comandante de armas de la jurisdicción del sur. Para el municipio de San José del Cabo, se nombra como alcalde a don Joaquín Carrillo. En San José del Cabo hubo inconformidad por la elección de Carrillo, pasando éstos a nombrar a José María de Castro. Las evidencias permiten creer que se estableció el ayuntamiento de San José del Cabo como tal, hasta 1824, ya establecida la Constitución Mexicana.

Febrero 25 Fernando de la Toba, comandante de armas de la jurisdicción del sur, declaró la libertad de la península en San Antonio y la adhesión al nuevo gobierno, se dice que por intimidaciones del capitán Wilkinson del Independencia.

Marzo 18 El alférez Fernando de la Toba, comandante de armas de la jurisdicción del sur, jura y proclama por segunda vez, ahora en la misión de San José del Cabo, el Acta de Independencia Nacional.

Abril 15 El capitán José Darío Argüello retoma la autoridad como jefe político y militar.

Mayo 16 José Manuel Ruiz, comandante de La Frontera, jura la independencia de México en el Partido de Frontera –en la misión de San Vicente–, por órdenes del capitán Argüello.

Junio El canónigo Agustín Fernández de San Vicente, es comisionado por el emperador de México, Agustín de Iturbide, como

embajador de las Californias. Fernández de San Vicente no sólo venía como comisionado eclesiástico, sino también en funciones de representante del gobierno de Iturbide. Fernández de San Vicente traía la encomienda de convencer a los misioneros dominicos de jurar lealtad al nuevo sistema y gobierno (hay que recordar que los misioneros estaban en contra del movimiento independentista). A su llegada, Argüello presentó su renuncia argumentando razones de salud y su avanzada edad.

Cuando el sacerdote Fernández de San Vicente llegó al territorio peninsular, no pensó establecer institución alguna en el puerto de La Paz, ya que se encontraba prácticamente despoblado, vivían menos de 10 familias. El comisionado imperial destituyó al gobernador Argüello y nombró como primer gobernador de las Californias –jefe político interino–, al alférez Fernando de la  Toba. José Darío Argüello fue el último gobernador colonial de la Península de Baja California, permaneció en el puesto por casi 34 años (desde 1781 hasta 1822).

Por instrucciones del comisionado imperial, el título de Jefe Político sustituyó al de Gobernador, que tradicionalmente se atribuía a los capitanes del presidio de Loreto, así, el primer jefe político que tuvo la Baja California fue el alférez Fernando de la Toba.

Julio 2 Fernández de San Vicente convocó a elecciones para formar el nuevo ayuntamiento de Loreto, resultando electo Juan Higuera.

Julio 7 Es jurada, una vez más, la independencia de México en Loreto, teniendo como recinto la Casa de Piedra, bajo los auspicios de fray Agustín Fernández de San Vicente. En el evento participaron el jefe político interino, los misioneros, el exgobernador, los ediles recién electos y su alcalde Juan Higuera, los oficiales, soldados y marineros del presidio y algunos habitantes de Loreto, donde se jura obediencia, y se culmina con repiques de campana, salva, artillería, misa y un baile. Se inicia la vida municipal en Baja California, al instalarse por el comisionado imperial, Agustín Fernández de San Vicente, los primeros ayuntamientos: Loreto, San Antonio y San José del Cabo, fundamentados en la Constitución de Cádiz de 1812. Los ayuntamientos inmediatamente pretendieron tomar cartas en el asunto del control, registro, adjudicación y enajenación de terrenos baldíos. Los ayuntamientos serían los responsables del cuidado del orden, la educación primaria, la salubridad, las obras públicas, así como la gestión e inversión de sus propios impuestos. El primer ayuntamiento bajacaliforniano que se formó en las Californias fue Loreto, teniendo como municipio a don Juan Higuera. La escasez y necesidad económica obligó a que las mismas autoridades continuarán en el cargo, lo que quiere decir que no hubo comicios municipales: Higuera fue alcalde de Loreto de 1821 a 1823, año en que la ocupó Domingo Aguiar por un breve periodo hasta principios de 1824.

Julio 27 El comisionado imperial, Agustín Fernández de San Vicente, emite en Loreto el Reglamento Provisional que debería regir en las misiones para que los ciudadanos se sujetarán a las reglas del mismo.

Octubre 3 Antes de marchar de la península rumbo a la Alta California, Agustín Fernández de San Vicente depuso al alférez Fernando de la Toba y nombró en su lugar al loretano José Manuel Ruiz. El teniente José Manuel Ruiz Carrillo es designado, después de la Independencia, como el segundo gobernador de las Californias (jefe político). Duró en su cargo hasta junio de 1825, ya en tiempos de la república federal cuando es sucedido por Echeandía. Ruiz expidió durante su mandato 35 títulos de propiedad correspondiente a 37 sitios de ganado mayor. Murió en La Paz el 18 de septiembre de 1835. En el archivo eclesiástico de San José del Cabo, en el libro de casamientos que corresponde a los años de 1822 a 1855, existe al principio la siguiente nota: “Habiendo visitado el padre Pedro González a esta misión y no habiendo hallado libro de matrimonios, por la incursión de los piratas, mandó el padre que se formara uno nuevo e insertando las partidas que con antelación de cinco meses ocurrieron…” Recordemos que los hombres de lord Cochrane saquearon el pueblo, incluyendo la iglesia, en la que quemaron el archivo, de lo rescatable, se pudo obtener mucho y valioso material.

1822 Antonio María Ocio, bisnieto de don Manuel de Ocio, se casó en San José del Cabo con Dolores Argüello, hija menor de don José Darío Argüello, último gobernador colonial de Baja California. Antonio María emigró a la Alta California, con la invasión estadounidense, y regresó a San José del Cabo ya casado en segundas nupcias con Narcisa Soto. La ocupa Domingo Aguiar por un breve periodo hasta principios de 1824.

 

1837 Se declara oficialmente a La Paz como capital del Territorio de

Baja California. La Paz se había constituido como el asentamiento principal de la península. Con el impulso dado por Negrete, adquirió el rango más alto en la estructura político administrativa de la península. La Paz se convierte en la municipalidad más importante del Distrito y San José del Cabo suplanta a San Antonio como la cabecera política en la zona sur. La Paz ya contaba con 17 comerciantes establecidos.

Enero 31 El ayuntamiento de La Paz nombra Jefe Político a un incondicional de Mata, el capitán de Milicias Fernando de la Toba, quien asumió, por segunda vez, la gubernatura del Territorio de Baja California, cargo que ejerció hasta el 7 de mayo, ya que fue sustituido unos meses más adelante por el abogado Luis del Castillo Negrete.

San Jose del Cabo

Introduction

On these steps Fernando de la Toba declared Independence from Spain in 1822

In front of a mass of Villagers shouting Viva Mexico! Viva Mexico! While waving long spears above their heads.

On February of 17th 1822 two of Lord Cochrane ships from Chile hovered over Southwest of Baja Mexico. One was Araucano by Captain Robert Simpson and the other Independence by Captain William Wikinson all three men were, hired by Napoleon, who took over Spain and promoted privateering.

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San Jose Del Cabo Mission

Brigantine Araucano

Captain Robert Simpson ship- Araucano

Fernando de la Toba was the first Commander to face the Chileans with their ships anchored off San Jose del Cabo.